Es educar y evangelizar a las niñas y jóvenes a través de una gestión educativa con estilo Salesiano de animación circular creando ambiente de familia y reciprocidad, para hacer de ellas buenas cristianas y ciudadanas honestas, competentes y comprometidas con su realidad social.

           Sin lugar a dudas que se trata de una razón de ser con profundas raíces antropológicas, filosóficas e ideológicas donde las jóvenes son el centro de las intervenciones y los adultos educan intencionadamente para comunicar la buena noticia del evangelio, porque viven el sistema preventivo y lo utilizan como método en la comunidad educativa, expresión que recuerda las primeras comunidades cristianas y que implica encuentro, colaboración y reciprocidad.